"Entiéndame señoría, tuve que matarlo, yo le quería, pero era mi salud lo que estaba en juego, yo no había vuelto a dormir desde que le entró aquella extraña costumbre de alimentarse de mis sueños"
Quien se atreve a comerse los sueños de otros se arriesga a pagar por ello, pues nadie tiene derecho a convertirse en el ladrón de los sueños de nadie.


1 comentarios:
Totalmente de acuerdo con eso de los sueños, nadie te los puede arrebatar... Hay un dicho que me gusta, quizá ya lo conozcas, pero es cierto: Cuidado con lo que sueñas porque se puede volver realidad.
Vic
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